agresión a periodistas y medios en Oaxaca

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México, 24 de de agosto del 2006
AMARC manifiesta profunda preocupación ante agresión a periodistas y medios en Oaxaca

AMARC manifiesta su rechazo y profunda preocupación ante la agresión a periodistas
en el estado de Oaxaca, así como a medios de comunicación por comandos armados, con
miras a acallar el quehacer informativo de los comunicadores. La principal
responsabilidad por estos actos compete tanto al gobierno estatal como al federal,
ya que la confrontación entre los distintos actores sociales en la entidad es
resultado de la ineficacia de las autoridades para establecer canales de diálogo y
negociación.

La crisis actual de Oaxaca, que ha alcanzado niveles de ingobernabilidad, refleja el
endurecimiento de los actores y la falta de oficio político tanto del gobierno
federal como estatal para resolver este conflicto. Recordamos que dicho Estado ha
realizado acciones coercitivas frente a la libertad de prensa, tal como sucedió
durante este año con el periódico Noticias.

La polarización de las partes ha llevado primero a que el movimiento popular de la
Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) tomara 12 radiodifusoras y el canal de
televisión estatal como respuesta a la cerrazón de los diversos medios de
comunicación por abrir sus espacios a la expresión de este movimiento.

Aunque estos actos son desafortunados y lamentables, por cuanto afectan derechos de
terceros, no podemos soslayar que se viven momentos de polarización y hartazgo
social que llegó más allá de la tolerancia de los grupos sociales que han visto
marginado su derecho a la libertad de expresión, es una respuesta no deseable ante
la política del Estado mexicano para evitar el acceso de los ciudadanos a la
propiedad de los medios y a la pluralidad informativa.

El contexto de la agresión a medios de comunicación y a periodistas en México es una
situación que se ha venido denunciando desde hace varios años, pues resulta ser uno
de los países donde más periodistas han sido asesinados, desaparecidos o perseguidos
judicialmente por actos directamente relacionados con su ejercicio, superando a
países como Colombia. También durante este sexenio la sociedad mexicana ha sido
testigo de la agresión a medios de comunicación que han sido cerrados
sospechosamente como el canal 40, o con abierta represión como lo fue el caso del
periódico Noticias.

De igual manera la ausencia de una política de Estado en materia de medios de
comunicación y de una legislación que garantice la pluralidad que permita encausar
el debate social da como resultado un modelo mediático en crisis que violenta el
derecho a la información de un sector mayoritario de la población, y tiende a
generar sólo más confrontación e inequidad como lo vemos con la ley Televisa, sin
que el Estado asuma su responsabilidad en este conflicto.

Adicionalmente frente a actos arbitrarios e ilegales que han cometido autoridades
municipales priístas y ante la ausencia de instituciones estatales capaces de
responder a estas denuncias, hay comunidades que han tomando municipios. Es el caso
de San Antonino donde se encuentra la radio comunitaria Calenda La Voz del Valle.
Frente a la posible intervención de la policía estatal y federal reiteramos el
llamado urgente que han hecho un sinnúmero de organizaciones a la Comisión Nacional
de Derechos Humanos (CNDH) para que envíe visitadores al Estado y prevenga futuros
actos de violaciones a los derechos humanos.

La situación ha llevado a una espiral de violencia en la que ahora todos los actores
se encuentran confrontados, por lo que la Asociación Mundial de Radios Comunitarias
(AMARC) en América Latina y el Caribe, y su representación en México, hacen un
llamado urgente a las autoridades federales para que, con estricto apego al respeto
a los derechos humanos, garanticen la seguridad física de los periodistas que
cumplen con su labor informativa en Oaxaca y que considere como un elemento
impostergable una política de estado que garantice la participación de todos los
sectores sociales para ejercer el derecho a la libertad de expresión y encausar el
debate social, de lo contrario, se generará sólo más confrontación e inequidad como
lo estamos experimentando ahora de manera dramática en Oaxaca.

Por más información dirigirse a:
Daniel Iván García
representante AMARC-México
yetlenniis@yahoo.com

Gustavo Gómez
Director Programa de Legislaciones y Derecho a la Comunicación
AMARC-ALC